Proyecto LabAncestral supera los 80 mil km recorridos en Tarapacá y profundiza trabajo con comunidades
La iniciativa científica avanza en su tercera etapa con foco en biodiversidad, agricultura sustentable y conocimiento ancestral.
El proyecto LabAncestral, ejecutado por la Universidad Arturo Prat (UNAP) y financiado por ANID, presentó los avances de su tercera etapa, destacando un despliegue territorial que ya supera los 80.000 kilómetros recorridos en la Región de Tarapacá.
La cifra equivale a recorrer cerca de 2,3 veces la circunferencia de la Tierra, reflejando la escala del trabajo en terreno en un territorio marcado por dispersión geográfica y condiciones climáticas extremas.
Trabajo territorial se posiciona como eje del proyecto
El programa ha desarrollado intervenciones directas con comunidades rurales, establecimientos educacionales y organizaciones productivas en la provincia del Tamarugal. Este enfoque ha permitido levantar información técnica sobre prácticas agrícolas y ganaderas tradicionales, además de fortalecer la vinculación entre ciencia y territorio.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación de un banco de germoplasma, orientado al rescate de material genético y semillas locales, integrando conocimiento ancestral con estándares científicos actuales. La iniciativa busca consolidar un sistema que contribuya a la preservación de la biodiversidad y al fortalecimiento de sistemas agroalimentarios en zonas desérticas.
Nueva etapa incorpora internacionalización y gobernanza
Para el ciclo 2026-2027, el proyecto contempla la actualización de su hoja de ruta, el fortalecimiento de su gobernanza y el impulso a procesos de internacionalización.
“El ciclo estará marcado por la profundización de iniciativas priorizadas y la proyección internacional del proyecto”, señaló el director del nodo, Jorge Olave.
Desde la universidad se destacó el carácter colaborativo del proyecto, basado en la co-construcción con comunidades locales.
“Este proyecto está inserto en los territorios y trabaja desde una co-construcción, no desde la imposición”, afirmó la directora de docencia, Camila Valdés.
Impacto educativo y territorial marca desarrollo del programa
El despliegue del proyecto también ha permitido acercar la ciencia a estudiantes y comunidades, promoviendo vocaciones científicas y fortaleciendo el capital social en el territorio. Autoridades académicas destacaron que la iniciativa contribuye a posicionar la región como un espacio activo de aprendizaje e innovación, en un contexto donde el conocimiento local adquiere relevancia para el desarrollo sostenible.